Trump declara la guerra a la NBA: cómo la liga de baloncesto se convirtió en su peor pesadilla

Quién iba a decirle a Donald Trump que la NBA acabaría convirtiéndose en su némesis, en la horma de su zapato. A menos de tres meses de las elecciones en que se juega su futuro político, el tuitero más célebre del mundo está intensificando su cruzada contra la más pujante y global de las ligas deportivas estadounidenses.

Grandes estrellas del deporte de la canasta como LeBron James, Carmelo Anthony y Stephen Curry le merecen más tuits despectivos y agresiones verbales que rivales políticos como Kamala Harris o Joe Biden.

Uno de los principales empeños del inquilino de la Casa Blanca parece ahora mismo insistir en lo muy politizada, lo muy radical y lo muy desconectada de la realidad cotidiana de los estadounidenses que se ha vuelto la NBA, y en cómo esa peligrosa deriva política la condena al “fracaso” y a la irrelevancia.

Sin embargo, más allá de ese universo paralelo en que se ha convertido la cuenta de Twitter de Trump, está la realidad que perciben el resto de mortales. Y en ella, la NBA no está fracasando.

Al contrario. En los últimos meses, la suya es más bien una historia de éxito. Un ejemplo de cómo adaptarse a la nueva normalidad de manera eficaz sin poner en peligro ni su modelo de negocio ni la salud de los implicados.

El País

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  • It seems like you forget type any of your Twitter OAuth Data.